Mochila cefalópoda

Jennifer Mones es la creadora de la amigable Mochila cefalópoda. Es extraña a primera vista, quizás algo parasitaria y sin duda generadora de grito automático ("¡quítamelo, quítamelo!") pero una vez te acostumbras es toda simpatía y buen hacer.

Cierto es que no puede albergar muchas cosas dada su amplitud craneal, lo que es, honestamente, un punto a favor. Todo demuestra que cuantas más cosas metas en una mochila menos vas a encontrar, así que lo mejor es guardar solamente las llaves y el tabaco (así y todo, una vez por semana te quedarás fuera de casa o sin fumar; es inevitable).

Lo malo es que Jennifer no la ha puesto a la venta; simplemente la ha presentado en su blog con un escueto Hi guys, I made myself an octopus backpack que me suena a yo puedo hacer esto y tú no; en consecuencia, eres basura. Y probablemente lleve razón, por lo menos en mi caso.

Le seguiremos la pista para ver si se decide a comercializarla y, si fuera así, la traeremos a Quelovendan. Porque sabemos reconocer un objeto imprescindible para la existencia en cuanto lo vemos.

Visto en Boing Boing

    

Parejas pegajosas, aquí tenéis la Mesa Servilleta

En serio, gente: el amor da asco.

A veces es maravilloso e indispensable, pero, desde una perspectiva ajena, no hay persona en el mundo que no mire a la pareja de la fotografía y piense viva la masturbación Y si es durante un picnic, mejor. Pero si no puede hacerlo (por la razón que sea), esa persona llegará a casa y practicará la fricción-expulsión-limpieza pensando en la pareja del picnic; no por excitarse, claro, sino como venganza y demostración de superioridad. Una vez hecho esto, y tras haber fregado el único plato sucio de su casa, se acurrucará en el Rincón de Llorar.

La Mesa Servilleta es un ingenioso artilugio concebido en Taiwán que tiene como objetivo provocar las envidias de todo aquel que lo vea. No sé si lo va a conseguir. En el vídeo podréis ver cómo se coloca y cómo ata a los dos amantes obligándolos a comer mirándose a los ojos y reprimiendo los eructos.

No deja de ser curioso que mientras la pareja se dedica a declarar su amor y disfrutar de sí mismos como concepto, el estómago esté en plena ebullición, con los jugos gástricos organizados en regimientos para pelear contra los invasores que han conseguido evitar las defensas del esófago.

Visto en Inventor Spot

    

La maleta motorizada

Supongo que no soy el único al que le encanta llegar a una ciudad de madrugada y arrastrar la maleta por las calles creando sonidos reverberantes y despertando a vecindarios enteros. Mención aparte merecen las entradas a los garajes, cuyas rampas convierten el traqueteo de la maleta en todo un espectáculo sonoro.

Pues bien, hay un granjero chino que ha conseguido aumentar ese efecto mediante una invención imprescindible: la maleta motorizada. Puede alcanzar los 15 km/h, pero es aconsejable ir más lento con el fin de despertar a la mayor cantidad de gente posible. No hace falta mucho ingenio para añadir una bocina o un sonajero, lo que sumará puntos.

Y, claro, por más que vayamos en un vehículo hay que recordar que las losetas provocan más ruido que el asfalto, así que nada de circular por carretera: por las aceras y recorriendo todas las entradas a los garajes, intentando captar cada loseta rota o con un dibujo diferente para crear una melodía digna.

Visto en Like Cool

    

Para los ataques de furia: sudadera Godzilla

Hay días en los que nuestro estado de ánimo puede verse afectado por la labor urbanística de la ciudad. O, por decirlo de otra forma, que a un estado de ánimo irascible le siga el ansia por la destrucción de toda edificación circundante. El motivo para comportarse así carece de relevancia, aunque, según estudios, en el 87% de los casos se debe a golpearse el dedo meñique contra el saliente de un mueble.

Para que quede constancia de nuestra condición y no seamos molestados (o sea, para proteger a terceros) existe esta sudadera Godzilla. Ahora bien, comprar ropa para un solo periodo puede resultar caro, así que yo creo que su uso también se extiende a aquellos días en los que estamos especialmente torpes y rompemos todo cuanto nos rodea, no por odio sino por incompetencia. Que, ojo, también puede llevar al odio.

Una versión más radical, y que supone una transformación completa y un sometimiento absoluto a la destrucción y el mal rollito en general, es el traje hinchable de Godzilla. Es el siguiente nivel, una vez hemos abandonado toda conexión con la humanidad y nos centramos en instintos primarios, comprando fruta en el supermercado sin ponernos los guantes ni pesarla ni nada de nada. Días revolucionarios, vamos.

Visto en Geekologie

    

Aliméntate con humo gracias a la Edible Mist Machine

La gente de Lick Me I'm Delicious tiene un concepto algo extraño a la hora de alimentarse. Su Edible Mist Machine emite una neblina mística que permite oler hasta 200 tipos diferentes de comida con la que alimentar, básicamente, la imaginación. Y, en la medida en la que nuestra imaginación sea eficiente, los estómagos.

Los residentes en Reino Unido pueden alquilar la máquina a un módico precio, pero los que quieran tener una en casa para montar su propio fumadero de opio sin opio tendrán que desembolsar alrededor de 6.000 euros. Es cierto que la estética de ciencia ficción retro de la Edible Mist Machine atrae, y mucho. Quizás sólo por eso ya merezca la pena. Aunque, por lo que se puede ver en el vídeo, es probable que la casa acabe acusando un ambiente muy decadente y miserable. Como decía, un fumadero de opio sin opio.

Visto en The Huffington Post

    
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Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
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