Talking Remotes para controlarlos a todos

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Talking Remote es el mando universal para controlarlos a todos, tanto a ellos como a ellas.

En realidad son dos mandos “universales” uno para que ellas dominen el mundo y otro para que lo hagan ellos. Estan compuestos por diferentes botoncitos que llevan frases pre-grabadas, como por ejemplo:

  • “Time to listen!” (para el mando de ellas)
  • “Yeah baby, do that again!” (para el mando de ellos)

Un mando cuesta 15 euros y si compras los dos te saldrán por 25 euros. Funciona con dos pilas AA, y el único inconveniente es que las frases están grabadas en inglés. Pero por lo demás, será todo un lujo tumbarte en el sofá y simplemente pulsar teclas para que “ellos obedezcan” tus órdenes.

9 Comentarios

  1. Es el regalo perfecto para estas navidades. Gracias a esto, no tendré que ordenar a mi esclavo lo que necesito en cada momento; bastará con pulsar el botón correspondiente y él obedecerá sumisamente. El problema es que veo que no tiene los botones de función básicos: Limpia, friega, barre, chupa, lame, ladra, a cuatro patas, saluda… Habrá que esperar a la versión 2.0, con conector USB (para recargar las baterías de ión-litio) y micrófono para reprogramar las funciones.

  2. cuidado con estos mandos, no suelen dar garantía si se estropean. http://es.youtube.com/watch?v=SlR_fwcU3MU

  3. Y yo me pregunto, ¿si eres gay tienes que usar el de chica para dominar a tu chico? No me parece justo tener que usar un mando rosa jajaja

  4. No hay nada mejor que un buen látigo para obligar a otro (u otra) a hacer lo que quieres. Nada de gastar en controles, solamente encerar tu látigo para que se mantenga en buen estado y tenemos un “control” casero XD

  5. Voy a esperar la siguiente versión, a ver si, como dice Pijus, permite reprogramar las funciones. Mientras, me quedaré con la idea de Andrómeda y su “control casero”!

  6. ArgaVI, nuestra tarea es siempre tener el látigo bien engrasado, no importa dónde esté colgado ;-P

    La manera de dominar mediante látigo no es tanto lanzar chasquidos como dar a entender lo que pretendes hacer, por la forma en que lo sostienes ya te digo yo que los hombres obedecen ^_^

  7. Lo cierto, Poldete, es que hoy he echado de menos ese botón en el autobús. ¿Cómo puede una pedorra estar hablando durante una hora entera sin parar? Y lo que es aún más misterioso: ¿Cómo puede, la persona que se sienta a su lado, mantener la amistad al finalizar el trayecto?

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