He pensado que, cuando vuelva para mi tierra por Navidad, me voy a ir de bodegas haciendo recolecta de corchos para poder fabricarme unas molonas mega-zapatillas de estar en casa como éstas:

Y es que calzado + vino es la combinación perfecta (y no me refiero a que hay que llevar un buen calzado para irse de borrachera, que también, sino a que en La Rioja tenemos ambas cosas).

Están fabricadas íntegramente con corchos de botellas de vino, por lo que este par de ¿zapatos? tiene que ser más incómodo que unas sandalias hechas con chinchetas. Yo no se las recomendaría ni a un pies planos.

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No Puedo Creer... Que Lo Vendan