La discoteca es un derroche de energía: las miles de luces parpadeando, la electricidad gastada a raudales, los vanos intentos de nuestros amigos por ligar con la chica de la barra...

Afortunadamente la cosa está por cambiar si se aplica la propuesta de este cacharro. Como véis se trata de una bola de discoteca para mesa, pero que no necesita ser conectada a ningún USB ni a ningún enchufe.

Sencillamente hay que poner dos velas a ambos lados y estas, al calentar el aire, harán que se muevan las aspas de la bola. No sabemos si la hará a una velocidad adecuada o a una para la que el único ritmo adecuado sea el de un fado.

Esperamos que la idea cunda y pronto veamos bolas de este tipo en todas las discotecas del mundo. Aunque habrá que tener cuidado con las fogatas dentro del recinto.

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