«Me llamo Íñigo Montoya. Tú te frotaste las patas sobre un pastel recién salido del horno. Prepárate a morir»

7
93

En estos tiempos son pocos los caballeros capaces de batirse en duelo con una mosca; la mayoría prefieren dejar de lado su honor y echar mano de insecticidas: un arma eficiente, sí, y rápida, desde luego. Y, sobre todo, cobarde.

Pero he aquí que unos cuantos deciden aferrarse a las tradiciones marciales y preparan el hogar para el enfrentamiento: primero colocan las trampas temidas por el enemigo, esas bolsas de agua transparentes que devuelven su reflejo distorsionado y alejan su mente de la cordura.

Acto seguido, con el enemigo confundido, será hora del enfrentamiento final. El Florete Matamoscas, herencia ancestral de la familia, defenderá el hogar si el caballero tiene la sabiduría suficiente como para saber empuñarlo. Eso dice la profecía (también dice algo del lavado en frío de prendas de lana, pero el que lo escribió murió a mitad de las instrucciones).

No es sólo un duelo entre una mosca y un hombre. Es un duelo entre un hombre y su destino. Y, bueno, la mosca. Y algún mueble que se cruce en el camino y le haga tropezar. Pero sí, básicamente es un duelo entre una mosca y un hombre.

Visto en Incredible Things

7 Comentarios

  1. Me parece qwe tienes muy pocos Me Gusta para un articulo tan original, como qwisiera darte una docena de Me Gusta; aunqwe tmb creo qwe soy uno de los primeros lectores

  2. Esto es uno de los inventos más divertidos que he leído últimamente xD

    Felicidades, La Gusa, Frikiprimer puesto del 2014.

    ¡Has subido al trono!

    • YES! Prometo ser un rey bueno e indulgente. Nah, es broma, seré un cabrón cruel y despiadado. Pero encantador, eso sí.

      Para empezar empalaré unas cuantas PS4 en la plaza del pueblo, que hay que imponer respeto. Y luego, bueno, ya veremos 🙂

Comments are closed.