Nunchaku Martillo: el arma del carpintero marcial

0
287

La mayoría de gente reconoce a los carpinteros por las miradas juiciosas que lanzan a su alrededor cuando entran en un hogar de mobiliario minimalista. En algo menos de cinco segundos su cabeza ha rellenado todos los huecos de la casa con estanterías y los cuatro trozos de veinte centímetros que le han sobrado te los ha clavado en las paredes «para guardar tus cosas, no los vas a tirar».

Pero hay una forma mucho más sutil de saber cuándo se está tratando con uno de ellos: por extraño que parezca, lo que más usa un carpintero es su boca. No sólo la rellena de clavos sino que corta cinta adhesiva, sopla el polvo, se muerde los guantes para quitárselos justo antes de empezar a golpear, maldice, aguanta el lápiz cuando las dos orejas están ocupadas por clavos (hasta que se da cuenta y se pone los clavos en su sitio y el lápiz en el propio), masca chicles sin sabor y pronuncia la temida frase «yo le añadía una altura para poder guardas tus cosas».

Así que no me equivoco mucho cuando digo que la habilidad marcial y la férrea disciplina de un carpintero reside en su boca. Está claro que los Nunchaku-Martillo de Nimer Aleck le ayudarán en su propósito y le harán parecer más profesional. Pero será sólo apariencia: sabes que tu capacidad para guardar tus cosas es directamente proporcional a la potencia mandibular del carpintero que contrates. Esa es la única verdad.

Visto en Neatorama