Medidor de sal o Reductor de discusiones a la hora de comer

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La cantidad de sal que precisa un plato no sólo depende de la comida sino de la persona que lo vaya a comer. Cuando el artífice de la comida sugiere humildemente que a lo mejor le falta sal, siempre hay un tipo (el Loki de las comidas familiares) que se apropia del salero y lo agita sobre el plato sin siquiera haberlo probado.

Esto es contagioso y probablemente el 80% de la comitiva se eche sal por el mero hecho de que alguien ha sugerido que le podría faltar. De ese 80%, el 40% (o sea, el cuñado) propondrá formas alternativas de cocinar los alimentos para que queden deliciosos y poco a poco toda la mesa se irá uniendo a la conversación hasta que uno de ellos dé un golpe en la mesa y decida acabar la discusión desenfundando el Saltómetro (hay que decir que con el golpe han caído dos cubiertos al suelo y parte de la comida que el cuñado escondía en el regazo).

El Saltómetro no deja lugar a dudas: con tres leds encendidos la comida estará en su punto; a partir de ahí (niveles 4, 5 y 6) todo son suposiciones dependiendo de la interpretación de cada uno, aunque yo anularía la posibilidad de un resultado de embarazo positivo. Más que nada porque eso alargaría mucho la comida.

Visto en Oh Gizmo!

1 Comentario

  1. Me parece genial. Siempre sobra o falta sal. El salero forma parte de los trastos encima de la mesa. Cuidado con la ingesta excesiva.

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