Acampando en el salón: sofá y saco de dormir

5
68

Cuando el sueño se abre paso arrastrarse hasta la cama desde el sofá es toda una gesta no exenta de peligros (no hay Nazgûl a la vista, pero las patas de la mesa acechan los tobillos). La mayoría preferimos dejar esas cosas para los aventureros y hundirnos en el sofá aunque al despertar tengamos que escurrir el cojín.

Stephanie Hornig cree que cubrirnos con una manta no es suficiente y hay que traer la experiencia de acampar a casa para dormir bajo las estrellas bajo el techo, o algo así. El sofá Camp Daybed aúna el saco de dormir y el sofá de apalancarse y a eso hay que sumar que alguien se traiga unas linternas y se escuche algún ruido que os obligue a salir a investigar para descubrir un cadáver en la cocina con una maldición inscrita en su frente; a partir de ahí se sucederán hechos inexplicables que se podrán relacionar con la maldición y os sentiréis observados y perseguidos en el propio hogar; intentaréis arrancar el coche y no podréis (la maldición), los teléfonos se quedarán sin cobertura (la maldición) y el mechero no dará fuego (la piedra). Seguramente moriréis uno a uno de forma especialmente imaginativa, aunque no podréis apreciarlo por la emoción del momento.

Vamos, lo que viene siendo una acampada estándar pero en el calor del hogar.

Visto en Gizmodo

5 Comentarios

Comments are closed.