Por fin: abrazar un cojín y hablar por teléfono en un solo gesto

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El Hugvie es, para decirlo claro, un cojín con forma vagamente humana. Su misión es ser abrazado y proporcionar cercanía y compañía al abrazador; para conseguirlo está dotado de vibradores que laten al mismo ritmo que un corazón humano, transmitiendo la sensación de tener algo vivo entre los brazos.

Por si esto no fuera suficiente, hay un hueco en su cabeza pensado para depositar el teléfono móvil. De esta forma uno puede abrazar al Hugvie mientras mantiene conversaciones craneales. Por supuesto, dichas conversaciones deben estar al nivel intelectual del bicho y ser más o menos trascendentales, o no servirá de nada sentir los latidos y los llantos imaginarios.

Es otro artilugio de ATR, ese instituto de investigación japonés que tantas alegrías nos está dando. No me sorprendería que lo siguiente que presentara fuera un bebé que escupe fuego y destruye ciudades por encargo.

Visto en Springwise gracias a Romiraglia