Muñeco hinchable Mashmallow, un amigo de verdad

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Sí: es el muñeco de los Mashmallow. Sí: es hinchable. Y sí: con él podrás propagar la muerte y la destrucción por doquier (sin él también, pero no sería lo mismo).

Mide 2.6 m y no habla ni baila ni nada de nada: sólo impone, lo que lo convierte automáticamente en el mejor de tus amigos. Cuando el terror de los cazafantasmas salga a la venta en tfaw (a partir de septiembre) costará 78 euros, una cantidad ridícula si tenemos en cuenta que podemos llevarlo de fiesta sin pagarle las copas ni sostenerle el flequillo mientras las suelta, algo que no se puede decir de la mayoría de los amigos.

Esa cara maligna estará siempre contigo, acompañándote en los buenos momentos y en los malos, en tus viajes, en tus fiestas, en tu boda, en tu noche de bodas, en el nacimiento de tus hijos y en tu funeral, sobre todo si has sido una de sus víctimas.

Pero no te creas infalible, que, como todo amigo, también tiene sus límites: no te va a ayudar a quitarte las pelusas del ombligo; eso es algo que sólo tú y tu tenacidad podéis hacer.

Visto en Gizmodo

14 Comentarios

  1. yo desde que lo vi en los cazafantamas y del tamaño de un edificio como que no confio en el por muy redondito y suave que sea ¬¬

  2. mmm… me gusta el monito, pero sinceramente la redacción no… puedes mejorar, tu sigue intentando!!

  3. mmm… soy el unico que me asusté un poquito con la cara de maniático que tiene el susodicho muñeco?

  4. Me has convencido de comprarlo, pero no creo que sea del agrado de las mujeres tenerlo viendo en la noche de bodas, en especial con la miradita siniestra

    • Bueno, nunca digas «de este agua no beberé, este cura no es mi padre, y el muñequito de los Mashmallow no me pone»

    • no creo que sea del agrado de las mujeres

      Bueno, a lo mejor de entrada no, pero con las suficientes copas de más seguro que lo empiezan a ver con otros ojos 🙂

  5. […] mi tía que Dios aprieta pero no ahoga, y efectivamente, si ya se puede adquirir el muñeco de Mashmallow algo tendría que haber a cambio para luchar contra él. Y efectivamente lo hay, si buscamos un […]

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