Masajeador automático para la espalda

20
1086

«Cariño, ¿me das un masaje?» es una de las frases que más solemos oir los hombres en la intimidad. Y al final, 2 de cada 3 veces terminamos aceptando y dando el masaje de rigor. Pero eso puede tener sus días contados gracias a un gadget presentado en el CES de Las Vegas.

El WheeMe, que así se llama el aparato en cuestión, es un pequeño robot que se sitúa en la espalda y se encarga de darte un masaje, siempre teniendo en cuenta los límites de tu cuerpo para no caerse. Se mueve y vibra para masajearte. Una delicia, para ti y para quien deja de darte el masaje.

Quizás así estemos todos contentos, tanto los que descansamos como las que reciben el masaje.

Nota aclaratoria para mujeres: cuando un hombre accede a dar un masaje, quiere sexo. Sin excepciones. Y si alguien dice lo contrario, miente para tener sexo contigo.

20 Comentarios

  1. ESO NO ES VERDAD!! yo doy masajes sin necesidad de querer sexo!

    (si, ya lo se, miento como un bellaco)

  2. siempre que sale algo asi pienso que cuando los robots se revelen los humanos se exinguiran en un parpadeo
    por otro lado creo que ese aparato no se podria usar sin una camisa y esa nota aclaratoria me da que pensar

  3. No creo que tenga aceptacion. Ya hace tiempo que existen masajeadores de ‘pieses’ (que los metes dentro de una especie de barreño, le echas agua y sales y te da un masaje con vibracion, chorros de agua y burbujas) y aunque lo tengas te seguira pidiendo que se lo des tu, con cualquier excusa: que tu los das mejor (rara vez, pues les gusta recibir piropos pero no hacerlos), que es engorroso, que luego hay que limpiarlo, que no seas vago (esa es de las mas habituales), etc…

    Porque, y a pesar de que solo unas pocas lo reconozcan, el masaje es algo secundario. El principal objetivo es, o bien seducir a su victima (cuando son ellas las que quieren marcha, y ya sabeis, no pueden decir lo que quieren pero se enfadan si no lo consiguen), o bien (y sobre todo), sentir que nos tienen a su merced para cumplir sus caprichos.

    Ojo, porque tambien hay un tercer objetivo que mezcla los dos anteriores, es decir ponernos a tono para que si rozamos algo mas alla del hombro llamarnos salidos. Es el principal objetivo de las comunmente llamadas ‘calientapollas’, muy peligrosas y dificiles de identificar. Por suerte, aparatos de este tipo es un medio para hacerlo, si se lo regalas o lo tienes y se lo sugieres y te suelta algo asi como ‘si, ya, esto es para no darmelos tu’, ten por seguro que iras de culo.

    Fin de la leccion de psicologia femenina 😛 .

  4. @vicviper: justo eso estaba pensando que me contestaría si le llevo eso de regalo: «ahh gracias… si ya sabía que no te gustaba darme los masajes…»

  5. @Jorturos:
    ESO NO ES VERDAD! Yo quiero tener sexo, hasta cuando no accedo a dar el masaje! xD

  6. Nota aclaratoria para mujeres: cuando un hombre accede a dar un masaje, quiere sexo. Sin excepciones. Y si alguien dice lo contrario, miente para tener sexo contigo.

    Directo a mi estado del tuenti, gracias. Mejor expresado imposible.

    Ah, y el cacharro ese, o pesa 10Kg, o no creo que sirva de nada. Como mucho hará cosquillas. Pero si los pesa, fijo que con esas ruedas dentadas te deja marcas para toda la vida.

    Pero a los que se preocupan de que las mujeres sigan prefiriendo usar a los hombres de robots masajistas, quiero hacerles ver que lo contrario sería peor: como el trasto este les guste, se nos acabó el sexo. Pensad en ello… y hagamos boicot!

  7. @Hellric: cuando has visto una tortuga caminar?!?!! CASI NUNCA!! y tambien puede dejarte regaitos en la espalda 😉

  8. @O_ô: xD estaba mirando entre los comentarios para no repostear lo mismo y aqui te he encontrado jajaja

  9. no es sierto, cuando hago masajes no quiero sexo!!

    (es que no necesito dar masajes para querer sexo)

Comments are closed.