Está visto que si no podemos hacernos con nuestros elementos cinematográficos más deseados, solo tenemos una solución: construirnoslos nosotros mismos con nuestras dotes artísticas.

Es el caso de Daniel Deutsch, un geek como la copa de un pino y un warie de la más alta escuela, que se ha construido una réplica a tamaño real del X-34 Landspeeder, una de las naves que podíamos ver en Star Wars.

Está construido de fibra de vidrio sobre un chasis de aluminio y, aunque no lo parezca, es capaz de circular a 40 Km/h, impulsado por una batería eléctrica.

Cada día la cosa se pone más chunga y los frikis/geeks construyen mejores cosas. El día menos pensado, nuestro vecino nos saluda desde su estrella de la muerte a tamaño real.