

El inocente patito de goma de toda la vida se ha convertido en un elemento masturbador de primer orden. Viene en dos sabores: "bondage" y "diablillo" pero ambos tienen la misma funcionalidad: les apretas la espaldita y comienzan a vibrar. Obviamente son resistentes al agua y no se ahogan si pasan un buen rato sumergidos
así que una bañera llena de agua jabonosa y perfumada será el mejor hábitat que les puedas ofrecer.
Y si te da apuro tenerlos en tu cuarto de baño, quizá te interese esta versión "desnuda", que ofrece la misma funcionalidad pero de forma mucho más discreta.

Actualizado
Don Alipio nos envía este estremecedor (e impagable) documento relacionado con los patitos de goma. Si ya quedaste traumatizado cuando se hizo pública la homosexualidad de Epi y Blas, esto te dejará helado.
Aviso, este vídeo muestra perversiones sexuales que pueden herir gravemente la sensibilidad de los espectadores. En 3'18" vas a visualizar: onanismo, exhibicionismo, orgía, vampirismo, zoofília y, finalmente ¡adulterio!
Gracias a Esteban


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