Uno de los problemas de las zonas de marcha es que cualquier esquina termina convirtiéndose en un meadero público. Da igual que sea una cochera, un portal o un cubo de basura. Todo termina perdido. Y las cabinas-aseos afean la estética por el día. Por todo esto han inventado unos aseos realmente increible.
Se trata de un tubo de acero de unos 2 metros de alto, que por el día se mantiene escondido bajo tierra, pero cuando llega la noche, un operario se encarga de subirlo a la superficie. Una vez arriba, deja visibles 3 aseos, sin puerta, para que los hombres podamos hacer nuestras necesidades sin ensuciar nada. Nada mejor que un video para ver su funcionamiento.

En lugares de fiesta no deja mucho a la intimidad, pero siempre será mejor que estar meando por las esquinas, como si fuéramos perrillos.