
Lo que se encuentra tras la señorita es la Canvas Chair del estudio de diseño YOY. Puede parecer una imagen extraña porque se supone que es un lienzo, pero el "secreto" se descubre con la siguiente imagen:

Exacto: la Canvas Chair es, ante todo, una silla. Y, por lo que parece, bastante incómoda. Pero si uno tiene intención de hacer de su salón una sala de exposiciones tiene que pensar en esos detalles: los asientos de los invitados, el camarero desnudo con máscara de luchador que pasea con la bandeja de copas, aquella pareja que aseguraba una performance inusual en la que se asesinaban mutuamente (pase único) y la mujer que se regurgita a sí misma en un bucle infinito, que siempre se gana las simpatías de todos y no es muy cara. Nadie dijo que ser anfitrión fuera fácil.
Visto en Gizmodiva





Las sillas plegables tienden a estar escondidas en el armario hasta que alguien se digna a hacernos una visita; una vez en la mesa, se tornan protagonistas absolutas de la velada mostrando sus dotes para dejar marcas en el culo y provocar cambios de postura cada 17 segundos. Cuando la visita huye, la silla vuelve a sus aposentos y tú has perdido un amigo y has ganado 3 puntos en sadismo gratuito.
Pocas imágenes tan evocadoras como pasar la noche en el porche de casa, abrazado a un rifle y sentado en una mecedora, a la espera de que algún tipejo entre en tus dominios y te proporcione la excusa perfecta para disparar.
Una cuidada selección para geeks, frikis, nerds y gente cool de las noticias, inventos y gadgets más originales del planeta.


