
Sobran las palabras, ¿no? Así si que nos tomaremos con ganas una buena cerveza bien fresquita. Gracias a la teta biberón acoplable a cualquier lata de bebida.

Sobran las palabras, ¿no? Así si que nos tomaremos con ganas una buena cerveza bien fresquita. Gracias a la teta biberón acoplable a cualquier lata de bebida.

A vueltas con el frío, pregunto a las señoritas una duda que tengo. ¿Cuando hace frío, vuestros pechos sufren? No se, una pregunta tonta, pero es que tras ver otro invento de los japoneses, ya me asalta la duda.
Y es que venden unos calentadores de pechos por USB con los que, como supondréis, podréis tener vuestras lindas protuberancias bien calentitas. Aunque seguro que vuestro marido o compañero de oficina se ofrecería gustosamente a ejercer de calentador casero. ¿A que sí, chicoPC?
Pero no todo es bueno, ya que los que queramos tocar carne, tendremos que utilizar antes un calentador de manos, por eso de los contrastes y la impresión que se puede llevar la chica de pechos calientes cuando le pongamos la mano fría encima.
Y si tenéis frío en los pezones, recordar que existe un calentador de pezones.

No sé si un simple enganche que te junte las dos tiras del sujetador puede hacer que las tetas se te pongan en la barbilla, pero si dicen que lo hacen, habrá que creerlos.
Lo que venden es una especie de clip o enganche, el cual junta las dos tiras de los sujetadores y que, al juntarlos por detrás, se supone que te aprieta las popas, te las levanta y te las pone como si tus tetas fueran las más bonitas del mundo.
Ruego a las señoritas de la sala que se cojan como puedan las dos tiras de su sujetador, simulando este invento, y vean si sus senos se reafirman y se le ponen como dios manda. Si funciona, iremos encargando un cargamento de estos enganches, para ir repartiéndolos por la población femenina.

Tener unos pechos bonitos y bien colocados ahora es más fácil que nunca gracias a este producto que se vende en los todo a 100 de Japón, llamados Daiso. Iba a comentar como funcionaba, pero un vídeo vale más que 1.000.000 de palabras (por eso de que una imagen vale más que 1.000 palabras y un vídeo más que 1.000 imágenes):
Y, como habéis visto en el vídeo, no solo tienen la versión de pechos, sino que también tienen la versión pato para... bueno, para nosotros.

Así que chicas, si la naturaleza no fue generosa con vosotras, esto os puede ayudar.