¿Qué es capaz de hacer un sueco, de nombre Hans Andersson, apasionado de Lego, la robótica y los sudokus? Pues eso, un resolvedorde sudokus basado en la serie LEGO Mindstorms NXT.
El cacharrito lo primero que hace es calcular el tamaño de la cuadrícula. Luego va uno a uno leyendo los números colocados y en un periquete, lo resuelve. Luego, con su buena letra, simplemente rellena el sudoku.
El robot es un poco lento, pero bueno, tampoco se le puede pedir más. Nuestra abuela también lo es y no nos quejamos.
Uno de los aspectos que más ocupan a los investigadores que desarrollan robots es el de dotar de realismo y expresividad a sus creaciones. Un comportamiento correcto de los ojos es básico para conseguir resultados satisfactorios.
Normalmente se recurre a elementos mecánicos para dotar de movimiento a los apéndices oculares, pero investigadores del MIT han dado un paso de gigante en este tema con una solución sencilla y efectiva: Han substituido las bolas electromecánicas por un par de pantallitas OLED que visualizan las pupilas para conseguir los efectos deseados.
Nota: Post escrito por Elcanalla en Noticias y movido por Troy a Inventos por cuestiones editoriales
La pesadilla comienza unos días antes de la fatídica visita a la consulta del dentista. Un sudor frío recorre tu espina dorsal sólo con recordar el suplicio que te espera cuando te sientes en el particular sillón de torturas del odontólogo. Luego, en la sala de espera, la antesala del matadero, silencio sepulcral, miradas huidizas de los sufridos pacientes y una angustia difícil de describir con palabras.
Y ya está, es tu turno. Empieza el recital de sufridas penitencias. El asqueroso e insoportable tubito implantado en tu boca y el (…) del dentista que no para de hacerte preguntas totalmente prescindibles, como si se recreara con tu pastosa y ridícula forma de hablar. Los dolorosos pinchazos en las encías. El espantoso ruido y la demoledora acción de la maquinita esa con la que parece que te estén puliendo las superficies de las muelas… En fin, la lista de traumáticas sensaciones es larga y esto pretende ser una web de humor.
Pero permitidme hacer referencia a un inconveniente más. El incómodo roce de los codos del doctor contra el pecho de sus pacientes femeninas. Humillante. Un equipo de la universidad japonesa de Nippon, en Tokio, ha desarrollado una robot con la sensibilidad para revelar a los dentistas cuándo están ejerciendo demasiada presión con sus aparejos en la boca de la paciente y, cómo no, cuándo están poniendo el codo donde no deben…
La androide se llama Simroid, aunque también es conocida como la chica del dolor, según informa la web Pink Tentacle. Se ideó a imagen y semejanza de una joven japonesa de 28 años con la sensibilidad propia de quien siente pavor por visitar la consulta del dentista y pretende ser una ayuda para que los estudiantes de odontología en prácticas desarrollen una mayor empatía con los pacientes.
Según fuentes generalmente mal informadas, los investigadores ya trabajan en una versión 2.0 de la androide ¿El objetivo? En contra de lo que pueda parecer, no es para mejorar el prototipo. Al contrario, la idea es sustituirla por una robot sin los deliciosos labios de Simroid, sin la turgencia de sus pechos, sin sus caderas de vértigo, sin los litros de erotismo rezumando por sus cibernéticos poros. Los becarios se concentrarán mejor, pero la echarán tanto de menos...