

En estos tiempos en los que cada vez escasea más el dinero uno ser pregunta "¿por qué no hago caso de esa tremenda canción de Judas Priest y quebranto la ley?"
Por supuesto, uno se ve movido por la necesidad, así que no es plan de andar pegándole tiros a la gente (y, además, las armas están demasiado caras). Pero no hay problema: ahora podemos hacernos una pistola que dé el pego con estas pegatinas que simulan el tambor, la mirilla y el percutor de un revólver.
Así pillaremos por banda cualquier objeto o fruta (como vemos en la foto), le ponemos las pegatinas y ya está... podremos ir tranquilamente al banco y pedir que nos den todo el dinero. Luego pillamos el troncomóvil y escapamos de la policía.
Con razón dicen eso de que el camino del lado oscuro es fácil. Con una caja de bananas, unas cuentas pegatinas de estas y un disfraz morado de payaso ya puedo darme a la buena vida y aterrorizar a la ciudad.