
El otro día encontré en casa una caja con un par de cartuchos de carretes de fotos vacíos. Iba a tirarlos hoy mismo (claro está, no puedo usarlos para meter otros carretes ahora que tengo tarjetas de memoria) pero después de ver esto, creo que voy a reutilizarlos.
En efecto, alguien los ha usado para hacerse un pimentero y un salero. Ya véis lo difícil que es: pillar un clavo y hacer varios agujeros... y no tienen que ser necesariamente las socorridas "S" y "P".
Lo que ya me ha dejado a cuadros de kilt (o falda escocesa) es saber que los que estáis viendo no son producto de la mente de un "bricogadgetero" con pocos medios y menos ganas, sino que están realmente a la venta por 23 Euros siendo precisamente eso: dos cartuchos agujereados.
No lo digo porque me haya indignado que alguien quiera sacarlos al mercados (allá cada uno con sus empresas), sino porque empiezo a pensar que podría hacerme rico a base de vender trastos viejos de los años 80 reconvertidos en artículos para casa. Bueno... yo soy demasiado vago: dejo la idea ahí para quien quiera pillarla.