La silla que te rasca

itch-chair

Un invento muy sencillo que parte de una idea simple pero que tiene un resultado más que notorio.

Estás sentado en tu silla y te empieza a picar esa parte de la espalda a la que justamente no llegas. ¿Qué haces? O te retuerces cual contorsionista o buscas un rascador. Pero con esta silla no hace falta, ya que ella te rascará por tí.

Debajo del asiento, a la altura de la mano, incorpora unos botones que manejarán el elemento móvil de la espalda, que se moverá y te rascará justo donde tú quieras.

Y, como no podía ser de otra manera, precisamente mientras escribía estas palabra, un picor a empezado a invadir mi espalda. Maravillas de la sugestión.

Rascador de espalda de cactus

La Madre Natulareza es sabia. Lo ha puesto todo a nuestra disposición para que podamos usarlo, pero con sabiduría. Porque, si se mira con ojos de conocedor y con alma humilde, uno se dará cuenta de que todo tiene su finalidad.

Como el cactus. Muchos piensan que realmente no sirve para nada, otros saben que de él puede sacarse agua... pero muy pocos saben que también es el rascador de espalda que la Madre antes dicha a puesto a nuestra disposición.

Sí, este rascador de espalda tiene en su extremo un verdadero cactus de Arizona (los ojitos sí que son de mentira). Sólo hay que darle un mínimo cuidado y nos durará muchos años y nos aliviará muchos picores de muchos lados.

Salvo, claro está, el de entrepierna. Ese no hay cactus que lo quite ( y no porque no sea efectivo... ya me entendéis).

Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
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