Piel transparente y sonrisa desnuda

El Scale es un compuesto químico que hace la piel transparente. Ha sido desarrollado por los científicos japoneses de Riken con un objetivo: conseguir que los médicos puedan ver el estado de los órganos sin necesidad de hacer manualidades. El problema es que, bueno, no se puede aplicar a tejidos vivos; o se puede, pero dejan de estarlo. Parece que están intentando llegar a la dosis ideal que permita ver cosas sin necesidad de liquidarse al paciente, un gesto muy amable por su parte.

Paralelamente, otra empresa japonesa ha puesto a la venta la Masclear, una mascarilla médica transparente para que los pacientes se sientan menos intimidados y los doctores puedan hacer muecas.

Así que yo me pregunto: ¿todo esto forma parte de un plan preconcebido? ¿Están intentando compensar la desnudez de mi hígado enseñándome su sonrisa? Es más, si se le da a la gente la oportunidad de comparar sus zonas realmente íntimas, ¿no querrán cambiarlas por otras de formas más sugerentes? ¿No se creará una moda, una especie de estética fisiológica? Los diseñadores de moda acabarán presentando colecciones de bazos en azul eléctrico de un rabioso streetstyle veraniego. Y yo con los pulmones sin exfoliar.

Piel transparente vista en Geekosystem

Masclear vista en Oh Gizmo!

Se visten de panda para cuidar del panda

Algo suave para la mañana del domingo:

Tao Tao es un oso panda de un añito que mira con curiosidad a sus cuidadores, unos tipos disfrazados de oso panda.

Tao Tao vive con su madre Cao Cao en el Parque Hetaoping. Es venerado y está en peligro de extinción.

Tao Tao sabe que la intención de los humanos es buena, bastante mejor que los disfraces. Creen que si no ve humanos su reinserción será mucho más fácil.

Tao Tao está ansioso por ser un adulto y que le salgan esas cremalleras tan chulas.

Visto en Pijamasurf

 

La venganza de Zoppelt

El brazo de Zoppelt es largo y su venganza ha comenzado. Por ahora no se conocen lazos entre él y Robert Vietze, pero es cuestión de tiempo que se revele su gran plan.

Robert viajaba en un avión rumbo a Nueva York y llevaba unas copas de más. Así que, bueno, se levantó y orinó sobre una niña de 11 años. El padre de la niña, que en esos momentos volvía de llevar a su otra hija al aseo, vio a Robert en plena acción y ambos se enzarzaron en una pelea.

Cuando pudieron separarlos, llevaron a Robert a la parte trasera del avión y fue arrestado en cuanto pisó tierra firme. Tras unas hora de explicaciones, fue liberado y acusado de exposición indecente. La niña fue duchada.

Fuentes anónimas y sin zapatos aseguran que Robert recibió una llamada a la que respondió con un escueto "todo marcha según lo previsto". En alemán, claro.

Visto en El Mundo

Un tal Zoppelt es despedido por acicalarse con su propia orina

"Te sueles echar orina en la piel, particularmente en la cara y las manos. Así ensucias tu lugar de trabajo y pones en peligro la salud de tus compañeros".

Con ese argumento el buen Zoppelt es despedido del castillo-museo Belvedere, en Austria, donde había trabajado durante 27 años no precisamente como duque. En el pasado "la terapia nunca les había supuesto un problema", dice un angustiado Zoppelt mientras se seca una cara tersa y juvenil.

En su barrio corre un rumor: a sus 57 años se ha dejado una cresta y ha tatuado sus dedos. Esta madrugada alguien ha dejado una pintada en los alrededores del castillo Belvedere: "la venganza será terrible". Está hecha a la altura de la rodilla, con un líquido todavía sin identificar.

Visto en Weird News

Un chino pretende comprar un coche con 300 kilos de monedas

Desde la semana pasada hay en Xianyang, China, un tipo de apellido Wang dando vueltas con 300 kilos de monedas y una idea fija en la cabeza: comprar un coche. Por desgracia, ningún banco quiere tomarse la molestia de contarlas ni, por supuesto, ningún trabajador de concesionario. ¿Entonces? Pues entonces, nada: a seguir dando vueltas.

Por ahora, sólo un banco ha aceptado contar 15.000 de los 60.000 yuanes que cuesta el coche. El resto lo miran con desconfianza, y cuando lo ven llegar cierran la sucursal a cal y canto y colocan un cartel: "cerrado por epidemia de esguinces; vuelva más tarde, señor Wang".

Pero el señor Wang, comerciante de harina, no es tonto y sabe que es una mala época para exigir cosas a los bancos, tan ocupados como están hundiendo la economía global. No le importa esperar. Además, le gusta eso de "señor Wang", suena amable y sincero. Al fin y al cabo es el tipo con 300 kilos de monedas.

Así que nada, ahí sigue nuestro señor Wang; las persianas cerradas a su paso, deambulando con los sacos de monedas guardados en el maletero de su vehículo actual, del que se desconoce la opinión al respecto de todo este asunto.

Visto en Terra

Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
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