Sí, la navidad está al caer. Así que, como manda la tradición, absurdamente avisaremos de algún artículo navideño aunque todavía quede más de un mes para poder comernos el turrón, desmigar el panetone y pelearnos con nuestros hermanos porque se han llevado el último mazapán.

En este caso hablaremos de algo útil y que no debe faltar en cualquier casa invadida por el espíritu navideño y alcohólico: un bonito tapón con una bola de nieve en su punta dentro de la cual está Papá Noel (Santa Claus para los anglófilos).

Un divertido y elegante útil para la mesa que impedirá que los familiares nos dejen sin existencias de caldo (más que nada porque no creemos que alguien quiera tocar algo tan hortera... aunque a mí gusta, todo hay que decirlo), así como que el vino acabe decorando el mantel en vez de nuestro gaznate.

Eso sí, tened cuidado y no tapéis con él una botella espumoso. No vaya ser que, al quitarlo, el tapón salga disparado y acabe impactando en el ojo de nuestro tío (que si es doloroso un corchazo en el globo ocular, no queremos decir nada de un bolazo de cristal lleno de agua con cositas blancas que flotan).