La noche de brujas cada vez está todavia lejos, pero los productos para celebrar la singular noche de Halloween empiezan a parecer como espíritus en un caserón embrujado.

Y uno de ellos es este cacharro tan elegante que hace pompas de jabón que, al reventar, generan niebla. Claro está, necesita dos botes (uno de jabón y otro de preparado de "niebla") para hacer que el efecto tenga gracia. Esto es importante: imaginad lo mal que puede quedar una fiesta con vampiros, zombies, lobisomes y demás con unas relucientes y alegres pompitas de jabón flotando por casa.

Todo para juntar el espíritu infantil y el tétrico propio de esas fechas en las que lo suyo sería recordar viejos y arcanos tiempos e invocar horrorosas deidades con sacrificios humanos.

Pero, en fin... Ya vendrán tiempos mejores. Paciencia, Don Alipio, paciencia...