Ahora viajamos en el tiempo hasta la maravillosa década de los 60 para encontrar, en la oficina de patentes norteamericana, el registro de un invento ideado para facilitar el proceso del parto haciendo uso de la fuerza centrífuga. Sí, esa fuerza que, según la Wikipedia: "es la que tiende a alejar los objetos del centro de rotación del eje mediante la velocidad tangencial, perpendicular al radio, en un movimiento circular."
Teniendo esto en cuenta, y viendo los gráficos que acompañan a la descripción de la patente, podemos concluir que George B. Blonsky y Charolette E. Blonsky, los autores de la misma, son unos auténticos genios.



Lamentablemente tenemos que decir, que si después de 50 años sigue siendo un diseño, es probable que nunca lleguemos a verlo en funcionamiento.