
Si algún día vais por el centro comercial y veis esto no os asustéis. Se trata de una pobre modelo mal pagada que está haciendo publicidad de la depiladora Braun Silk-Epil según una idea de los creativos de la división alemana de la agencia BBDO.
A la vista está dónde está la gracia: un montón de globos de helio con el nombre de la marca y el producto que alzan la falda de una modelo debida y bellamente depilada que muestra sus largas y sensuales piernas. Vamos triple tortura: la dolorosa depilación, ir a ciegas por no ver nada a través de la tela de la falda e ir haciendo el ridículo por el centro comercial.
Lo más curioso es que, según la agencia de publicidad, después de la primera prueba en unos grandes almacenes de Düsseldorf, las visitas a la tienda de la que había salido la chica incrementó sus ventas un 25% aquel día. Me pregunto si la pobre iría a comisión por aparato vendido.
Espero que la tela sea transparente o que tenga un par de agujeros a la altura de los ojos. De todas maneras, ¿no os parece que esta puede ser la venganza de algún creativo publicitario al que le haya dado calabazas una modelo?