Lata automática

Llega un momento en la vida de algunos en el que chupar de la teta deja de ser una opción. De modo que hay que buscar otras posibilidades para la higiene a la hora de beber de las latas.

Clipboard0113

La Automatic Can Bin es una lata, aparentemente normal, que sólo se abrirá en el momento justo de beber.

Esto lo hace gracias a un sensor que incorpora en la tapa y que detecta la proximidad de nuestra boca sedienta a unos 15-20 centímetros de ella, y a los 5 segundos de que deje de detectar dicha proximidad volverá a cerrarse de nuevo.

Por lo menos podrás controlar tu lata para que nadie la use como cenicero y luego te la bebas sin darte cuenta de ese pequeño detalle, hasta que ya sea demasiado tarde y empieces a escupir ceniza por la boca.

ACTUALIZADO: Bueno, y el que quiera la puede usar como cubo de la basura, pero yo prefiero echarme los litros de cerveza, ¿¡¿¡algún problema!?!?!

Pajitas de metal

pajitas de metal

¿Qué podría llevar a alguien a cambiar las divertidas pajitas de plástico con la que llevamos siglos por unas como éstas, de metal puro y duro?

La única razón posible que veo es que sean más duraderas, pero una sola pajita de metal viene a costar lo mismo que un paquete de plástico. Por no comentar el tema de los líquidos que sabrán un poco a metal. O el peligro que podría tener en manos de infantes. Pero supongo que es cosa del diseño y la moda.

La raza humana sigue sorprendiéndome cada día.

 

Bolso de Coca Cola

Allá por los 90s, todas las chicas de mi clase solíamos llevar al colegio unos bolsitos metálicos la mar de monos, pero cada vez que se nos descolgaban de la silla y se caían al suelo se preparaba un estruendo metálico que no os podéis ni imaginar.

Los de antaño eran cuadrados, pero Patricia Fields los ha diseñado cilíndricos para se asemejen más a las latas de la Coca Cola.

cokeBag

Existe la versión Light y la versión normal de toda la vida. Aunque, independientemente de la que elijas, el bolso te saldrá por 23 euros.

Velcro de metal

new-velcro

Tal y como lo oís. El velcro de vuestras zapatillas sin cordoneras está pasado de moda. Es cosa del pasado. Y todo, por culpa de un par de ingenieros alemanes que han inventado el velcro de metal.

Soporta 34 toneladas de presión y una temperatura de 1472 ºC y, como el velcro normal, está compuesto por dos partes de acero perforado de 0,2 milímetros. Su funcionamiento es muy similar al velcro corriente, solo que el enganche se hace entre una parte con púas tipo erizo y la otra, que tiene como montañas que sujetan las púas de la otra. Bueno, más o menos.

Ni pensar quiero ver este tipo de velcro en ropa y complementos, ya que los usos que se le darían podrían ser bastante destructivos. Aunque aseguran que se podría utilizar en la construcción de coches, sistemas de aire acondicionado, dada su capacidad de mantener la unión de las dos partes.

Sandalias con detector de metales

¿Y para qué queremos unas sandalias con detector de metales? Pues eso mismo me pregunto yo, pero si nos paramos a pensarlo más detenidamente nos daremos cuenta de que, en el fondo, tiene múltiples usos...

  • Como, por ejemplo, para encontrar la tuerca de un pendiente cuando se os caiga al suelo y desaparezca como si se la hubiera tragado la tierra.
  • O para que nuestra entrañable Johana Troy las use cuando pierda alguna de sus agujas para hacer punto de cruz.
  • O para el, siempre socorrido, buscador de "tesoros" de las playas, que a lo sumo se encuentra una lata de calamares vacía o alguna que otra moneda, enterradas bajo la arena.

Cuestan 43 euros y tan sólo estan disponibles en dos tallas (M y L), así que a algunos les tocará cogérselas un pelín grandes, o un pelín justas.

Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
Este sitio está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento No Comercial 2.5
Desarrollado por {onestic}