Duelo mortal entre una mesa y una escalera de mano

Estando yo en lo alto de una montaña con las pestañas al viento, bajó Dios en un carro de fuego sin retrovisores y me dijo: "soy Dios. Hazme una pregunta y la responderé. Sin establecimiento de llamada." Y le espeté un "vale: si un vampiro musulmán te muerde, ¿te conviertes en vampiro o te conviertes al Islam?". Dios me miró y tronó "es la pregunta más idiota que me han hecho nunca; no te la voy a contestar, pero te voy a dejar que me hagas otra. Piénsala bien." Yo hice como que la pensaba, pero en realidad la tenía muy clara, así que relinché para hacer tiempo y le miré a las ojos: "si una mesa se pelea con una escalera de mano, ¿quién gana? Porque la mesa es más estable, pero la escalera le puede hacer la pinza y con la tontería romperle algún tendón". Dios puso la tercera y se fue sin responder ni dejar el mail ni nada de nada. No es tan magnánimo como dicen.

Por suerte, siempre tendremos a los japoneses para sacarnos de este tipo de dudas.

Visto en WTF Japan Seriously?!

Mesa antidisturbios

Pongamos que tenemos una casa. Pongamos que la casa es lo suficientemente grande para contener una mesa (difícil, lo sé). Pongamos que estalla una guerra en las calles. Pongamos, finalmente, que nos queramos unir a esa guerra a riesgo de mancharnos los zapatos. Si todos estos factores coinciden, la mesa antidisturbios de Max & Max se revelará como algo tremendamente útil.

Como se puede apreciar en las fotos, se transforma en un escudo, así que lo único que nos faltaría para entrar en batalla es algún amigo gritón para usarlo como arma arrojadiza. Lo que no muestran en las fotografías son los signos de uso, es decir, los círculos de café reseco y los pegotes de salsa agridulce que nos otorgarían el estatus de veterano.

Visto en Yanko Design

 

Mesa picNYC, el campo en el salón

En el siglo XIX, todo picnic decente acababa con el fantasma de un antepasado aniquilando burguesas con la excusa de alguna profecía ancestral; esto cambió entre 1920 y 1945, donde se impusieron los picnics en trincheras con un menú basado en carne bien ahumada. Treinta años después, los picnics demostraban que el consumo de alucinógenos es la mejor técnica para aumentar la natalidad. Los ochenta dieron lugar a Mecano, así que mejor no hablar de ellos. En los últimos veinte años, los picnics han servido para que la gente compare hipotecas a campo abierto y, bueno, para que los pirómanos puedan planificar con calma la eliminación de esos árboles tan molestos.

La mesa PicNYC de Haiko Cornelissen rompe con toda la tradición anterior, ya que lleva el campo al salón. Con sólo unas cuantas cámaras de vigilancia bien distribuidas, podremos descubrir quién se esconde tras el oso Yogui (un cuñado, posiblemente). Está construida en aluminio, el césped es real y no incluye ningún bicho, aunque los gorrones acudirán a ti en el mismo momento en que la encargues.

Visto en Likecool

Mesa fantasma de Pac-Man

Siempre lo digo y cada día estoy más convencido: cualquier cosa del mundo, hecha con personajes de cosas frikis, se convierte automáticamente en algo deseado por un friki. Pues bien, esta vez es una mesa con forma de fantasma de Pac-Man. Se podría utilizar para asustar a los intrusos, pero quizá el 90% de los invitados no sepan ni qué demonios es "eso", ni siquiera les gustará. Consejo: si esto ocurre, cambiad de amigos ipso facto.

En cualquier caso, yo utilizaría esta mesa para tomarme unas buenas birras en la terraza, rodeado de amigotes jugando a la consola y abriendo las cervezas, por supuesto, con el abrebotellas de Pac-Man, que para eso tenemos todos uno en casa, ¿no? Por cierto, la chica no está incluida por muy a juego que vaya.

Visto en Technabob

Mesa enredadera

Terminando la temporada de terrazas y comidas al aire libre he sufrido algunos inventos absurdos en el tema de mobiliario para terraza y jardín. Entre ellos me he encontrado con esta bonita mesa para enredaderas.

El invento consiste en una estructura metálica para hacer una mesa de jardín que aloja macetas en la base de las patas. Presenta una estructura de barras de metal soldadas facilitando que las enredaderas crececan envolviendo dicha estructura.

El diseño está perpetrado por JailMake Studio y es un invento ideal para invitar a todos los insectos del jardín a visitar nuestra mesa, además de servir de escondite a esas arañitas que hacen unas picaduras tremendas en las piernas.

Por supuesto que el diseño es precioso, seguidor del movimiento Organicista y lo que quieran, pero me estoy imaginando el mantel lleno de hormigas y a mi padre fumigando la comida quejándose de la dichosa mesa.

Visto en Contemporist.

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Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
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