
Esto si que se merece un WTF! en toda regla. Es más, no voy a explicar qué es. Tenéis que verlo vosotros mismos:
Se llama ToneFloat y sus creadores la consideran un xilófono repartidor mutante de leche. Cada botella, rellena hasta un punto diferente, tiene detrás un pequeño martillo eléctrico que se acciona por medio de un teclado MIDI. Aunque los viandantes también pueden hacer su música con el teclado que veis en la foto.
Posiblemente, sea lo más bizarro que haya visto en mucho tiempo...
Visto en Make:


Una cuidada selección para geeks, frikis, nerds y gente cool de las noticias, inventos y gadgets más originales del planeta.



