Hucha Pachinko

Ahorrar con un objetivo concreto es difícil porque siempre aparecen otros gastos de interés particular que requieren de una pequeña aportación económica. Para que no suponga un cargo de conciencia desviar una parte de los fondos destinados al regalo del día de la madre, se ha inventado la Hucha Pachinko.

Las máquinas de Pachinko son un juego japonés parecido a las máquinas tragaperras (slot machines) en las que el jugador lanza una serie de bolas desde la parte superior de la máquina y éstas van cayendo por diferentes troneras de forma aleatoria, de manera que se depositan en diferentes alojamientos, que dan puntos al jugador, en la base de la máquina.

Nuestra hucha se basa en funcionamiento de este invento japonés para repartir las monedas insertadas en dos alojamientos separados en la base, los cuales podremos establecer de antemano su destino. Ya no seremos culpables si el presupuesto para la nueva consola es mayor que para el regalo de nuestro hermano, el azar así lo habrá querido.

Visto en Neatoshop.

Super Mario encajonado

Adam Kumpf se ha superado a sí mismo. Para construir este entrañable Super Mario encajonado ha hecho uso del hardware Teagueduino, una herramienta maravillosa para llevar el DIY a niveles mucho más espectaculares. Su construcción está explicada en la segunda parte del video, justo después del momento en el que los jugadores descubren que este Super Mario es más difícil de lo que parece, ya que alcanza velocidades bastante altas. Mención especial a la música, compuesta exclusivamente para provocar ataques epilépticos.

Debido a una asociación de ideas que no tengo muy clara, la caja me ha recordado a los juegos de agua que hace unos años poblaban el mundo, justo antes de que un meteorito con forma de Game Boy provocara su extinción. Los juegos de agua, para los que no los recuerden, estaban rellenos de agua (obvio) y tenían un botón con el que se les insuflaba aire; éste movía unas bolas que uno tenía que colar en canastas. Por una cuestión física, el juego se debía mantener en vertical y no permitía que te movieras, ya que todas las bolas se podían salir del sitio y mandarlo todo al traste. No solían ser muy difíciles; lo difícil era mantener la posición. No sé si los siguen haciendo, llevo muchos años sin verlos. Empezaría una investigación para saber qué fue de ellos, pero es domingo. Ningún detective trabaja los domingos. Y además me he dejado la gabardina en la piscina, así que no puede ser.

Visto en Geeks are sexy

 

Pastel Angry Birds

Si tu padre es un crack con la repostería, quizás te podría hacer una tarta de cumpleaños de Angry Birds, totalmente jugable, como la que le hizo Mike Cooper a su hijo por su cumpleaños.

Llevó 10 horas la creación de la misma y sólo 2 minutos en destruirla por completo.

Una auténtica maravilla, sin lugar a dudas.

Visto en Mashable a través del twitter de Manu Montilla

El monopoly del siglo 21: fuera el dinero de papel

Hace no muchos meses que salió al mercado una nueva versión del monopoly de toda la vida, del que lleva 75 años siendo uno de los juegos más vendidos del mundo y de todos los tiempos. El único juego, junto con el risk, que consigue sacar lo peor de mi.

Y esta nueva versión es definitivamente una versión actualizada, acorde a los tiempos que corren en los que cada vez el dinero en papel se usa menos, en detrimento del de plástico. Y eso es lo que ha hecho el juego. Ya no hay dinero en papel, sino tarjetas con las que pagar o ingresar dinero. Además, el tablero es redondo y los precios de las propiedades se han ajustado a la realidad, iniciando ahora la partida cada jugador con unos 2 millones de euros. Aunque claro, creo que pierde un poco esa esencia que era tocar el dinero que desplumabas a otros.

La nueva versión se dio a conocer a principios de 2010 pero no se puso a la venta hasta hace un par de meses. Y no, no me lo compraré. Porque seguro que terminaría como todos los monopolys que he tenido: por la ventana.

Domino wireless. Asombroso

Para terminar la semana laboral, nada mejor que algo realmente sorprenderte que, por lo menos a mi, me ha dejado muy sorprendido.

Se trata de un dominó japonés con una peculiaridad: es inalámbrico. Las piezas se comunican inalámbricamente unas con otras, de menor a mayor, produciendo movimientos en ellas, para crear el efecto dominó, pero sin tocarse. Cada pieza puede tener el valor que queramos, cambiándolo con solo agitarla. Os recomiendo que veáis el vídeo, porque es asombroso.

Ha sido creado por Jarashi Suki y todavía no se sabe si lo producirán en masa, pero lo que está claro es que QUIERO Y NECESITO ESAS PIEZAS.

Visto en Japantrends

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Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
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