Funda para manguera de leopardo

Hay una tendencia natural e inexplicable por la que algunas mujeres de edad madura, independientemente de su perímetro, se visten con tejidos que imitan pieles de animales. Sólo un grupo muy selecto utilizan pieles reales, pero aquí no importa tanto la calidad como el estilo personal.

No es difícil ir a al cine un domingo por la tarde y ver a un grupo se señoras con sus blusas atigradas, de jaguar, de leopardo, de guepardo, ocelote o incluso cebra, que más que ir a un cine parece a que vuelven de un safari, y no precisamente fotográfico. Para que estas damas puedan regar su huerto, perdón, su jardin, con el estilo que las define, tenemos esta funda para manguera de leopardo, con lo que el glamour no se pierde ni realizando las más prosaicas tareas; una manguera de plástico es muy vulgar y "demodé".

El consorte de la señora en cuestión ha de pensar cuidadosamente si lavará el coche utilizando esta manguera, por +que se encuentra ante dos opciones: o sufrir un cachondeo insoportable por parte de los vecinos, o convertirse en el rey de la pandilla del tunning "¡Cómo mola la manguera a juego con la funda del volante, Neng!"

Creo que hubiese sido más acertado diseñar una funda que imitase la piel de la serpiente, más apropiado dada la morfología de la manguera. Podría dar lugar a algún divertido susto, aunque ese diseño también es utilizado por las señoras, pero sólo por las muy virtuosas, ya que siempre está la arpía que dice "mira, lleva una blusa de serpiente y debería llevarla de lagarta" .

Visto en Book of Joe

Mesa enredadera

Terminando la temporada de terrazas y comidas al aire libre he sufrido algunos inventos absurdos en el tema de mobiliario para terraza y jardín. Entre ellos me he encontrado con esta bonita mesa para enredaderas.

El invento consiste en una estructura metálica para hacer una mesa de jardín que aloja macetas en la base de las patas. Presenta una estructura de barras de metal soldadas facilitando que las enredaderas crececan envolviendo dicha estructura.

El diseño está perpetrado por JailMake Studio y es un invento ideal para invitar a todos los insectos del jardín a visitar nuestra mesa, además de servir de escondite a esas arañitas que hacen unas picaduras tremendas en las piernas.

Por supuesto que el diseño es precioso, seguidor del movimiento Organicista y lo que quieran, pero me estoy imaginando el mantel lleno de hormigas y a mi padre fumigando la comida quejándose de la dichosa mesa.

Visto en Contemporist.

 

Jawas de jardín


Según el cuento, un jardinero ayudó a unos gnomos en un momento difícil y estos, agradecidos, cuidaron de su jardín haciendo que estuviera hermoso y florido.

El jardinero colocó la figura de un gnomo, sus vecinos creyeron que tener figuras de enanos daba suerte, y a partir de ahí creció y se multiplicó la plaga de los enanos de jardín.

Para dar un aire friki a nuestro jardín podemos decorarlo con unas figuras de jawas de jardín, también bajitos y con la cabeza acabada en punta, pero con una mirada más inquietante.

Si George Lucas hubiese tenido un poco más de vista, habría creado 7 jawas con sus camitas con los nombres grabados como Sabio, Dormilón, etc. y el último, el más simpático, no hablaría, se llamaría Ruiditos.

Visto en Geekalerts/

En invierno a esquiar, y en verano…

En verano os podéis fabricar unas originales sillas con vuestros esquíes usados.

6a00d8341c5dea53ef0120a67a9131970b-800wi

Aunque si os da rabia descuartizar vuestro equipo, siempre podéis comprarlas hechas. Eso sí, por unos 270 ó 340 euros, baratitas, ¿no?

Al menos ahora ya sabéis que si se os parte un esquí a mitad de pista no está todo perdido. Yo ya me conozco a más de uno que no le hubiera venido nada mal esta idea hace unos años...

Aparca tu coche bajo el jardín

Hoy en día casi todas las familias tienen dos coches pero no todas tienen dos plazas de garaje. Y claro, si vives en alguna zona donde las plazas escasean, aparcar el coche puede ser una tortura.

Por lo visto, esto, unido al gusto de los ricos, está cambiando en la forma de aparcar el coche. Sobre todo al oeste de Londres, donde ya hay una docena de plazas de garaje muy curiosas. Tanto, que básicamente se tragan el coche y lo aparcan bajo el jardín.

Por medio de unos brazos hidráulicos y una plataforma, el coche aparece y desaparece del jardín en cuestión de segundos, ocultándolo a los ojos de cualquiera. Incluso se puede encargar un de estas plazas con capacidad para dos coches (uno bajo tierra y otro en la superficie).

Evidentemente, esto no es barato. La plaza simple cuesta unos 45 mil euros y la doble, algo más de 54 mil. Por esto, más que una solución a la falta de espacio, es un capricho para guardar el Porche.

Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
Este sitio está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento No Comercial 2.5
Desarrollado por {onestic}