
Reconozco que no acostrumbro a frecuentar los supermercados, pero creo recordar que cuando uno quiere comprar 200 gramos de jamón York, una señora muy servicial coge un pedazo enorme de jamón y con una cuchilla giratoria que acojona corta unas cuantas finas lonchas, hace un paquetito de papel y listo.
Pero parece que los tiempos están cambiando (a peor, por supuesto) porque ya ves que gracia tiene comprar un paquete de 3 (tres) lonchas de jamón, cada una en un recipiente individual herméticamente cerrado. Desconozco el precio, pero seguro que por lo que cuestan tres lonchas tan lujosamente envasadas, en la charcutería de mi barrio consigo jamón para hacerme doce bocadillos. Eso por no pararnos a evaluar el coste ecológico de utilizar tal cantidad de plástico para ese cometido.

En fin, lo más gracioso es que esa foto la hizo Pep Torres en un supermercado. Sí, el inventor Pep Torres, el mismo que en Futour, una exposición que realizó hace poco, presentó como visión futurista este huevo en blister individual. Él pensaba que necesitaríamos siglos de evolución para llegar a ello pero, por lo visto, se equivocaba.