Si siempre has querido presumir de conocer los mejores platos europeos o si tus hijos invierten el tiempo que deberían usar en conocer mejor la geografía del viejo continente en comer, esta es tu vajilla.

No es que sea numerosa (como véis sólo consta de ocho piezas) pero tiene su encanto. Unos platos que simulan distintos países europeos rezuman encanto y diseño por los cuatro costados... también es problable que, dada la arriesgada forma, rezumen sopa o salsa. Pero bueno... todo sea por disfrutar en casa de la cocina internacional aunque lo que llene Polonia sea una ración de auténtica tortilla de patatas.

Además, si un día tenéis que repartiros los bienes con vuestra expareja podréis dejarla en mal lugar haciéndole parecer un o una villano o villana megalómana. Ya me lo imagino, gritando por las escaleras "Sí, como centroeuropa era tuya o de nadie nada te ha detenido hasta que has logrado romperla".