
Después de un duro día de trabajo no hay nada como llegar a casa y quitarse los zapatos. Mucha gente lo hacemos de una patada (supongo que para contrarrestar la frustración del día). Lo malo de esto es que los zapatos acaban en mitad del pasillo, empotrados contra el mueble de la tele o debajo del sofá.
Afortunadamente alguien ha pensado que no hay por qué acabar con las buenas costumbres por miedo a dejar el mobiliario hecho una pena y ha creado un fantástico mueble para zapatos que, gracias a sus cerdas casi de cepillo gigantesco, atrapa aquellos complementos para pies que le sean lanzados. Y, de paso, para cepillarlos cuando después se busca el par entre su maraña de filamentos.
Un mueble sublime con el que muchos hemos soñado. Y es que la más pura vaguería siempre hace visionarios.

Una selección para geeks, frikis, nerds y gente cool en general de las noticias, inventos y gadgets más originales del planeta.

