
No sé por qué cuando he visto esto me ha dado por juntar en una sola canción dos temazos de Police: "Spirits in the material world" y "Message in a bottle" (Nada recomendable verme botando por la casa cantando "Spirits in the material... bottle").
Quizá porque sería una canción tan imposible como el artículo que estáis viendo: Sí, amigos, alguien ha decidido vender botellas de vinagre balsámico vacías diciendo que dentro hay espíritus "recolectados" en las más selectas casas embrujadas, cementerios, hoteles y barcos. Vienen hasta con un certificado de autenticidad que asegura que cada fantasma es diferente.
Cada kit (botella, certificado y librito sobre precauciones a tomar) tiene el increíble precio de 12 Euros sea el fantasma de un rey, un conde o un obrero (supongo que es por eso de que la muerte nos iguala a todos).
Por supuesto, os voy a dar una recomendación: no las compréis; no porque sea un timo (me fío de cualquier certificado de autenticidad), sino porque debe ser una soberana p*tada descubrir que existe vida después de muerte para luego tener que pasar la eternidad dentro de una botella, que los fantasmas también tienen su dignidad.