Ya no se hacen muñecas como las de antes. O por lo menos, no se hacen tan frikis como antes. Y cuando digo antes me refiero a hace bastante tiempo, tanto como medio siglo.

Marybel estaba en las carta a los Reyes Magos o al Papa Noel en las Navidades de 1959 y su mayor reclamo era el de incorporar en la caja un par de muletas, vendas, esparadrapo y piezas de escayola para "curar" cualquiera de las extremidades de la desdichada muñeca.

"Necesito muletas y estoy escayolada porque me rompí unaa pierna montando a mi pony demasiado deprisa", pone en la caja.

Curiosa de verdad, aunque a mí, más que la muñeca, me ha impresionado la imagen de la niñita con ese extraño aparato en la pierna. No creo que un pony tuviera la culpa de eso también.