Suponed que un día vuestros suegros y vuestra madre van a comer algo al piso y, de repente, ponéis encima de la mesa esto, ¿qué créeis que pasaría?

Suponemos que después de la bronca os tocaría explicarlo: "Son solamente un salero y un pimentero creados por el artista David Shrigley: una obra de arte. Así que no sé por qué os habéis puesto así conmigo porque he sacado lo más distinguido que tenía para la mesa".

Y será verdad. Y es que un salero en el que pone "Cocaína" y un pimentero en el que pone "Heroína" (aunque no está demasiado claro qué es para qué cosa) sólo puede ser una obra de arte o un artilugio para escandalizar a las visitas.

De todas maneras, si la tensión perdura en la mesa todavía después de la explicación hay una solución: para el postre hacemos unas rallitas con azúcar glass para reconciliar a la familia. Y asunto resuelto.