
Dicen que el momento en el que el hijo empieza a caminar es uno de los más felices para los padres y uno de los más tristes para el mobiliario hogareño. Gracias al Baby Mop conseguiremos que también sea un día triste para los padres, que tendrán que volver a coger la escoba. A no ser que hayan sido previsores y tengan otro niño-escoba en camino, claro.
Lo sé, hay un error de base: no tiene ninguna forma de agarrar el cepillo para controlarlo. Un palo de escoba bien ajustado a la espalda puede servir, pero de todas formas el bebé se meterá por los sitios más sucios de la casa. Lo lleva en los genes; el llamado instinto de suciedad es la forma que tiene el bebé de expresar su rebeldía revolucionaria escandalizando a sus padres. Tristemente, cuando crezca se verá obligado a transformarlo en el instinto de libertad de Bakunin, ya que llenarse de pelusas es algo sin duda sugestivo pero no sirve de mucho a la hora de pretender un cambio social o una lucha de clases verdadera.
Visto en Book of Joe



Agenciarse unas tripas de Tauntaun para estar calentito en casa es una costumbre muy extendida entre los jedis que no por ello deja de ser una crueldad. Estos animales poseen muchas otras virtudes como, por ejemplo, la fidelidad, la resistencia al frío y no precisar de licencia para montarlos.
Una cuidada selección para geeks, frikis, nerds y gente cool de las noticias, inventos y gadgets más originales del planeta.


