Si por algo se caracteriza el verano en los pueblos es porque todas las vecinas salen a las puertas de sus casas con la sillita, como si fueran lagartijas, y ahí se pasan las horas muertas hablando con todo el que pasa por delante.
Geralmente, este tipo de personas no suele estar sola, sino que se junta con toda la cuadrilla de amigas y se ubican en la puerta de aquella que vive en la zona más transitada de todas para "ponerse al día".
Para todas ellas se ha ideado la silla extensible [kx].

Con ella podrán tomar asiento todas las amigas y quedarán mirando en la misma dirección, como a ellas les gusta. Lo mejor de todo es su transporte, que se lleva a cabo como si tan sólo se tratara de una silla plegable, ya que se recoge a modo de acordeón.
Aunque no empecéis a preparar las carteras todavía, porque de momento sólo se trata de un concepto, ganador del Wiesner Hagen Design Contest 2008.