Todos hemos visto en múltiples películas y anuncios como interpretan canciones pasando el dedo por el borde de las copas. A la dificultad añadida de hacer sonar la copa, tenemos el problema de la afinación.
Para poder afinar nuestro xilófono con una precisión digna de Les Luthiers tenemos las copas afinables, fabricadas en cristal austríaco libre de plomo y marcadas para permitir una correcta afinación, incluso con semitonos, por lo que esas canciones de final de banquete de boda podrán ser correctamente acompañadas.
Por fin unas copas con las que ponernos a tono sin dar la nota.
Visto en Book of Joe.


Además de la función térmica descrita, puede ser muy útil para identificar las bebidas en una fiesta, aunque el surtido de colores, al ser tan limitado, lo hace recomendable para fiestecitas de cuatro personas máximo, cinco si una no tiene camiseta, porque a partir de este número ya volvemos a tener repeticiones.


Una cuidada selección para geeks, frikis, nerds y gente cool de las noticias, inventos y gadgets más originales del planeta.


