Lo primero que me ha venido a la mente al ver este producto es la frase "las posibilidades son infinitas".
"Sé" que las posibilidades son infinitas, pero mi patética falta de imaginación solo me ha permitido visualizar una de esas infinitas posibilidades: hacer una nueva versión de la orgiástica escena en el restaurante que protagonizaron Meg Ryan y Billy Crystal en una película de cuyo nombre no quiero acordarme.
Digamos que en aquella ocasión la chica completaba una bastante creíble actuación, pero el reto sería reproducir la escena utilizando este complemento. Lógicamente, las bragas deberán estar en la chica, y el mando en el chico, aunque, para más risas, también podría intentarse al revés.
Y a vosotros, ¿se os ocurre algún otro uso interesante para el Tanga vibrador a control remoto?








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