Medidor de espaguetis para hambrientos de verdad

La medida de los espaguetis se hace al azar o no son espaguetis ni esto es una fiesta de solteros. Pero si alguien especialmente escrupuloso te dice "tengo un hambre que me comería un caballo", puedes usar el Medidor de Espaguetis para Hambrientos de Stefán Pétur Sólveigarson y que quede completamente saciado; tan sólo hay que introducir los espaguetis hasta que rellenen toda la silueta del caballo: esa es la medida.

Pero esto no se acaba aquí porque si alguien (uno raro, raro) te dice "tengo un hambre que me comería un niño de seis años", también puedes hacerlo. Hay una medida para él. Un invento muy completo, con todas las etapas de la vida representadas de forma fidedigna en él como si fuera un cuadro evolutivo: infancia, madurez y caballo.

Se puede comprar en Reykjavik Corner Store por 13 euros.

Visto en Likecool

Vigila tu comida a distancia con el Proinjector

Así que tienes un pollo. Bien. Y vas a marearlo en el microondas. Perfecto. Programarás unos minutos y harás otras cosas hasta que suene la campana. Genial. Pero la sombra de la duda planea sobre ti: ¿y si cuando vuelvas al microondas la portezuela está abierta, hay unas huellas sanguinolentas surgiendo del vaho y una risa plumífera estalla a tus espaldas?

Hwang Jungjoon y Lee Jaeryong han sabido prever este tipo de situaciones y han diseñado el Proinjector, un híbrido de microondas y proyector que traslada lo que ocurre en el interior del microondas a una pared para que sepas exactamente qué sucede ahí dentro. A partir de ahora, podrás darle la espalda a los pollos giratorios y vivir en paz contigo mismo. Además, siempre puedes comer palomitas viendo cómo se hacen otras palomitas, que sería uno de los gestos más crueles que un ser humano puede hacer a un paquete de palomitas que todavía es maíz y no tiene su destino asumido.

Eso sí, el Proinjector es un diseño y no se distribuye debido, probablemente, a que ninguna productora se ha comprometido a hacer películas para el nuevo formato. Y las que hay, no sé, siempre giran en torno a lo mismo.

Visto en Technabob

 

Camisetas en envase de comida

Si hemos de hacer un regalo y queremos ser originales, por lo menos en la presentación, tenemos las camisetas Hered! Sod, que vienen empaquetadas en un envase que simula el de los alimentos en los supermercados.

Si regalas la camiseta con el bistec ten en cuenta que el destinatario del regalo no sea vegetariano. El modelo tiene menos riesgo es el del pan, que es muy, muy difícil que no guste; la de lechuga puede dar pie a comentarios más o menos jocosos por lo que deberemos conocer bien a nuestro amigo antes de decidirnos.

Echo de menos una con un buen par de melones.

Visto en Geekorama

Tenedor en espiral y hombre con polo de rayas

Los usos y costumbres de cada comedor de espagueti deberían quedar registrados en un libro o DVD por su variedad. Entre otros muchos, sabemos que están los que usan el tenedor especial para espaguetis, los que prefieren la clásica combinación de tenedor y cuchara y los que se las arreglan como pueden.

Aquí tenemos otro para añadir, el tenedor original para pasta. Su inventor Bob Balow se jacta de haber vendido más de 400.000 unidades en su página. La felicidad puede llegar a nuestros hogares por sólo 5 euros más gastos de envío.

El propio Balow nos presenta el sugerente artilugio en este video-bodegón.

Visto gracias a Raúl.

Dedos-tenedores: próximo paso evolutivo (o no)

Un tenededo es una capucha de plástico con una terminación en tridente que se coloca en el dedo en sustitución del tenedor. No se debe confundir con tendedero, que es el único lugar de la casa donde se pilla la wifi del vecino, ni con tendero, que sería cada uno de los que participan en el Debate Sobre el Estado de la Nación.

La gente de Perpetualkid vende un pack de 12 tenededos por unos 7 euros; el problema es que no hay forma de encontrar un manual de protocolo que indique qué tenededo pertenece a cada plato, lo que puede hacer que quedes francamente mal en las fiestas de la embajada.

Como se puede contemplar en la fotografía, los tenededos son ideales si hay que señalar a alguien con una loncha de jamón, requisito indispensable en procesos de acusación cárnica.

Los redactores de NPC tenemos la obligación de probar los artículos antes de publicar el análisis (que sí, que sí), así que aquellos de vosotros, enfermos, que os estéis atusando la barba mientras contempláis las posibilidades sexuales de los tenededos, debéis saber una cosa: duelen. Y te hacen sentir segundo plato.

Véase también Haz de tus dedos tenedores

Visto en Foolish Gadgets

Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
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