Fast Art en el fast food

Comer en el MacDonalds; un premio para muchos hijos, y un suplicio para muchos padres.

Pero hay que ser positivo y, ya puestos, hacer que la experiencia de los niños sea totalmente satisfactoria. Diles que ignoren el ridículo juguetito que viene con el Happy Meal y fabrícales tu mismo un espectacular deportivo aprovechando los restos de la comida.

Tu nivel de "molabilidad paterna" subirá varios puntos y eso sí que no tiene precio.

Visto en bitsandpieces.us > fortafy

Salón con garaje. Endereza mientras te quejas de lo sucias que están las ventanas

Salón-con-garaje-2

Habéis acertado: este salón con garaje incluido está pensado para que te puedas dejar dentro las llaves de casa y te veas obligado a pedir un taxi. De hecho, estoy seguro de que el arquitecto es un taxista frustrado que se vio obligado a estudiar la carrera y mostrar su genialidad en contra de su voluntad. Lo típico; es un ejemplo de libro. En realidad lo único que quería era pasear borrachos de madrugada y tener conversaciones dando la espalda, pero era un oficio demasiado poético para sus padres, criados en una de las mejores familias de Viena, de un genealogía envidiable, con una larga tradición de sastres, trompetistas y sastres trompetistas. El tipo siempre fue un advenedizo.

Biografías aparte, los A+ Awards premian la mejor o más original arquitectura de interior. El salón con garaje es obra de Millimeter Interior Design y fue elegido, junto a otros, por el público.

Visto en Neatorama

Un coche de choque modificado para circular por la ciudad

Los coches de choque son un misterio en sí mismos: hacen uso del conductor agresivo que todos llevamos dentro pero lo hacen con niños, gente que todavía no sabe conducir y, por tanto, no ha desarrollado ese comportamiento. Este dato parece indicar que la agresividad al volante es una actitud que nos viene de serie: uno aprende a mamar y a insultar a sus congéneres al mismo tiempo, aunque no lo hace por limitaciones físicas evidentes.

Por supuesto, esa frustración se acumula durante años y de ahí que los coches de choque gocen de tanto éxito. Los niños lo aprovechan para desfogar ese comportamiento tanto tiempo reprimido; seguramente aprovechen para soltar algo del complejo de Edipo. Ya sabéis, para soltar lastre.

Hay muchas evidencias que indican que todo lo anterior es falso y está redactado por un tipo en un estado lamentable, ya que le están asfaltando la calle y tiene ganas de gritar y dormir al mismo tiempo, pero, en cualquier caso, estamos aquí para decir que el buen Tom Evans ha construido un coche de choque con todas las características necesarias y legales para ser conducido por la ciudad, desde retrovisores hasta intermitentes.

Esto abre múltiples interrogantes: ¿por qué lo ha hecho? ¿Va chocando a la gente como un loco? No, ¿verdad? Entonces, ¿qué sentido tiene construir un coche de choque pacifista? ¿No le quita todo sentido y lo convierte en un vehículo más? ¿Está frivolizando los coches de choque? ¿Cómo se atreve? ¿Cuánto tardan en asfaltar una calle? ¿Se les puede embestir con un coche de choque legal? ¿Te quitan puntos o tickets?

Visto en Microsiervos

Ambientador de macarrones con queso

Los coches no huelen a ambientador. No importa lo que cuelgues del retrovisor; al final el olor se mezcla con lo humano, el propio coche, el tabaco, las peripecias de los niños, el amigo que espera a que estrenes el ambientador para vomitar,... en fin, un desastre.

El Ambientador de macarrones con queso pretende que tu coche huela a, bueno, macarrones con queso. No sé si es el olor al que uno aspira en el mundo de la conducción, pero es definitivamente un olor apetecible. Quizás sea un poco denso y no indicado para viajes largos. Imagino que pasar tres horas encerrado con ese ambientazo tiene que dejar secuelas de por vida. Al salir del coche todo lugar debe ser pestilente y miserable a ojos de tu olfato (RAE alert! La expresión a ojos de tu olfato la acabo de acuñar y me siento muy orgulloso de ella, lo que dice mucho de mi inteligencia).

Visto en Oh Gizmo!

Batalla épica: un tipo vestido de Alto Elfo y bajo los efectos del LSD confunde a un coche con el Señor Oscuro y toma la ofensiva

Konrad Bass es un tipo valiente que no duda un segundo en combatir el mal bajo cualquier circunstancia. En esta ocasión, la circunstancia incluía un disfraz de elfo, un BMW y un poco de LSD.

Una conductora atravesaba una calle de Portland (Oregon) cuando se vio obligada a frenar porque lo que ella consideró un pirata le cortaba el paso. El pirata era, por supuesto, un Konrad Bass disfrazado de Alto Elfo y en plena alucinación tras consumir ácido.

Tras un par de bocinazos, Konrad tuvo la seguridad de que ese BMW era Morgoth (patrón, tutor o maestro de Sauron), así que desenvainó la espada y atacó al coche sabiendo que su cota de mallas y sus conocimientos mágicos le asegurarían la victoria.

En el interior del coche, la víctima del abordaje pirata llamó a la policía, que acudió al lugar y se encontró con la escena: un tipo a gritos atacando propinando mandobles a un coche parado en medio de la carretera, que le respondía con bocinazos.

El Alto Elfo no había tenido en cuenta que Morgoth no estaba solo y se vio superado por la fuerza del número (de otra forma habría ganado seguro; tenía a Morgoth contra las cuerdas). Ya en la comisaría y con el LSD fuera del cuerpo, Konrad contó su visión y no mostró mucho arrepentimiento. Quizás sabe algo que nosotros no sabemos (BMW financia las fuerzas del mal y fabrica orcos con lo que sobra de las piezas de recambio).

Visto en Nerd Approved

 1 2 3 4 ... 34 Siguiente

 

 

Visita nuestra tienda de regalos originales
No Puedo Creer... Que Lo Vendan



Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
NoPuedoCreer - Buscando desde 2005        QueLoVendan - Vendiendo desde 2010        Creative Commons    Aviso legal
Desarrollado por {onestic}