Cine sobre ruedas

The Vintage Mobile Cinema

En la década de los 60 se construyeron en el Reino Unido 7 minubuses como el de la foto para que albergasen un pequeño cine en su interior. 40 años después, se ha conseguido recuperar uno de los autobuses y reconstruirlo, acomodándolo a las actuales tecnologías.

El interior ha sido totalmente renovado y se ha cargado con un señor proyector, lector de Blu-Ray y un sistema de audio 7.1 digno de las mejores salas de cine, del que disfrutarán unas 22 personas mientras van de un lado para otro.

Inside the luxury theatre space

Si le pusieran una máquina para hacer palomitas, ya sería perfecto a todas las escalas.

Jabón de palomitas

Como muchos sabéis en determinados lugares las palomitas se comen con tanta mantequilla que ya no hace falta comer nada más en una semana. Por supuesto esto provoca que la gente salga de una sala normal con las manos tan pringosas como otro tipo de personas en otro tipo de salas de cine.

Por eso, y para que recuerden siempre que un buen lavado de manos es señal de ser un buen cinéfilo (y una persona civilizada hasta cierto punto), ha sido creado este jabón que recuerda con su forma la de las palomitas.

Ahora bien... habrá que tener cuidado. No vaya a ser que el consumidor de palomitas confunda los términos y acabe haciendo creer al resto de gente que vea el film con él que eso de que le salga espuma por la boca no se debe a que la película sea horrorosa.

 

Cine Drive-in personal

Drive-in personal

¿Habéis visto esas películas norteamericanas en las que la parejita de adolescentes va a meterse mano en un "Drive-in" durante los años 60 sin prestar demasiada atención a una película de serie B?

Si alguna vez quisistéis experimentar tal cosa (ir al Drive-in y que os metan mano) ahora podéis hacerlo de manera distinguida, exclusiva y sin mirones. Sólo tenéis que ir a este curioso cine en Manhattan, que básicamente es una pequeña habitación con una pantalla en la que alguien ha empotrado un Ford Falcon de 1965.

Una idea romántica y nostálgica de la que seguro pensaréis, "¿Puede alguien sacar beneficio de esto?" La verdad, puedo imaginarme que sí cuando el creador de tan singular idea cobra casi 50 Euros por entrada.

Pero bueno... todo sea por una noche. Además, si la novia os deja plantados porque vuestra mano se ha deslizado por zona peligrosa siempre podéis cantar aquello de "I wonder why-yi-yi-yi, Oh why you left me? Oh, Sandy" (momentanzo Grease del viejo, oiga)

Véase también ¿Cine en casa? ¡No, cine en la piscina!, Barra de bar con frontal de coche
Visto en Born Rich
Cine | Drive-in | autocine | personal | Manhattan | nostalgia

Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
Este sitio está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento No Comercial 2.5
Desarrollado por {onestic}