Vieeeejo, vieeeejo!!! Yo llevo comiendo osos de goma más grande que este mucho tiempo...
De hecho, un verano tenía una bolsa enorme de ositos de goma y me la llevé a la playa. Pero cuál fue mi sorpresa que, al terminar el día, cuando fui a abrirla para merendar me encontré con que el pequeño ejército de ositos de goma se había transformado en un gigante y abominable gummy bear. No se le diferenciaban los rasgos pero acojonaba, tenía alma de oso.

Una selección para geeks, frikis, nerds y gente cool en general de las noticias, inventos y gadgets más originales del planeta.

