Futbolín con bolas de chicle

Hay dos cosas que recuerdo de mi infancia (bueno, hay más, pero estas especialmente). Una era el futbolín, yo quería el de Emilio Butragueño que anunciaban en la tele y que lo tenía un amigo mío, y el otro eran las máquinas de bolas de chicle que costaban un duro y, dependiendo del tipo, tenías o varias pequeñas (ideal para compartir cuando entre varios se juntaban las pesetas necesarias) o una grande para ti solo, si el duro era todo tuyo.

Pues ya podemos darnos a la nostalgia con nuestros hijos (porque si conociste aquellos tiempos es que ya tienes edad para tenerlos o estar en ello) con este pedazo de futbolín para niños donde la bola no es de madera ni de metal, es directamente una bola de chicle como las de antes, sacado de una enorme caja de bolas, como las de antes. Lo malo es el precio, que por $1.500 casi que mejor me quedo con mis recuerdos y me compro un futbolín de los de toda la vida...

Visto en Geek Alerts

Chicle para evitar “la soledad”

Viernes noche, estás sólo en casa frente a la pantalla del ordenador, ¿seguro que sólo tienes abierta nuestra página? Probablemente estemos compartiendo ventana con unas cuantas pestañas más, no de recetas de cocina, precisamente, y la tentación te empieza a rondar...

¡Pon las manos donde pueda verlas!! Y tómate uno de estos chicles!!

351613-chicle-antimosturbacion1

Sí, sí, has leído bien, chicles antipajilleros, porque seguro que vuestra mente ya andaba en el limbo, recorriendo pensamientos impuros.

Un lector, que probablemente ahora también se encuentre frente a su pantalla, ha tenido el detallazo de descubrirnos este maravilloso producto. Desconocemos su eficiencia, pero si alguno lo prueba estaríamos encantados de seguir de cerca su experiencia personal.

Tan sólo te hará falta 1 euro, que es lo que cuesta la caja de 8 chicles, y un chicle cada 6 horas, para no caer en la tentación de ejercitar el brazo excesivamente.

Véase también Lego Masturbator, Máquina de “solitarios”, Hágaselo Ud. mismo/a
Visto en Webalia gracias a Terabyte3000

 

Chicle de salchichas

Ahora mismito llego de la calle y acabo de pasar al lado de un puesto de perritos calientes. Inevitablemente me han venido estos chicles a la cabeza. ¿Os imagináis estar una hora masticando salchichas?

Clipboard011

Pues creo que sería la misma sensación que masticar los Bubble Gum Cocktail Wienies, que son unos chicles con sabor a salchicha chicle pero con forma de salchicha.

Cuestan 3,50 euros. Así que ya sabéis, cuando hagáis una pompa con el chicle, la metéis entre pan de perrito, un poco de ketchup y mostaza, y a cenar!

Chicles de wasabi y caramelos de Absenta

Si te van las emociones fuertes con la comida picante, estos chicles de wasabi son para ti. Con un poco de suerte, hasta te llorarán los ojos con el aire que se salga al explotar una pompa.

Porque una cosa es dedicarse en los campamentos, como yo, a poner un poco de wasabi en la lengua cuando alguien se dormía con la boca abierta, y otra muy distinta es el estar masticando un chicle con este sabor durante un buen rato.

Pero por si no teníais suficiente con los chicles de wasabi, también venden, en la misma tienda, caramelos con sabor a Absenta.

Y un sabor tan raro tiene que tener alguna finalidad. Me supongo que será para poder lidiar con esas fiestas en las que el médico te prohibe beber todo clase de alcohol. Pero ¡ojo!, el médico en ningún momento prohibió que no pudieras comer caramelos.

Se venden en packs de 2 cajas y los chicles cuestan 5,50 euros, mientras que los caramelos se comercializan por 4 euros. Pero debéis de saber que los chicos de Nerd Approved hicieron la prueba y ni los de wasabi pican tanto como aparentan en un principio, ni los de Absenta te producen un coma etílico.

Sales de baño de chicle

Sales de baño chiclosas

Bañarse es una buena y sana costumbre olvidada por muchos usuarios de Metro. No pasa así en Japón, tierra de usuarios de este transporte. Allí el baño debe ser, además de higiénico, divertido. Así que siempre están inventando cosas nuevas para hacer de él una experiencia.

Una prueba de ello son estas sales de baño que imitan los olores y colores del chicle. Los comercializa, lo que son las cosas, Bandai (sí, la de los juguetes). Están disponibles, entre otros, en arándano, café y ciruela.

Algo muy curioso que estoy esperando que venga por estos lares para comprobar en mis propias carnes qué tal le sentaría a mi cuerpo oler como un chicle de mora.

Sólo espero que a alguien, para equilibar el Yin y el Yang, se le ocurra crear algún chicle con sabor a sales de baño (que todo se andará).

 

 

Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
Este sitio está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento No Comercial 2.5
Desarrollado por {onestic}