
A mi me encanta tumbarme en el césped a la sombra, sobre todo en verano. Está fresquito y, si no es de los duros que pinchan, se está muy cómodo. El problema es que hoy día no te puedes fiar de donde te acuestas, ya que entre los bichos, el riego o los excrementos de los perros, te puedes poner perdido.
Pero hay una solución: la tumbona de césped. Y ojo, que es césped de verdad. Tan de verdad que tendrás que regarla para que no se te mustie, como si fuera el de tu jardín. Y por eso, procura que tu perro no lo encuentre, ya que es posible que se pase las siestas tumbado en su trocito de césped.
Si quieres hacerte con uno, se pondrá a la venta este año en unidades limitadas.
Visto en OhGizmo!


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