La historia de Ken Imhoff es digna de un reportaje en la tele. Un día se lanzó a la "imposible" tarea de hacerse él mismo, con sus propias manos, un lamborghini countach. Y tras 17 años de manitas, lo ha terminado.
El Lamborghini esá fabricado 100% a mano. No ha utilizado el chasis de ningún otro coche. Se lo fabricó él mismo. Lo único que ha variado con respecto al verdadero countach, es la cabina exterior, que la ha adaptado a sus gustos. Y el resultado es impresionante, ya que es exactamente igual que un countach original.
La nota curiosa es que empezó a construirlo en un sótano, y cuando lo terminó, se dio cuenta que el sótano solo tenía una salida, la típica puerta que sube a la cocina, por lo que tuvo que hacer obras. Al final terminó haciendo una rampa y tirando una de las paredes del sótano (previa excavación para llegar al nivel del sótano.)
Podéis ver todas las fotos de semejante hazaña en la web que creó para esta obra maestra.
De todas formas, 17 años... creo que le hubiese sido más rentable en términos de tiempo, seguridad y dinero, haber pedido un crédito al banco y haber comprado un countach de verdad. Por no hablar que, tras 17 años, el countach está muy pasado de moda y es como construirse un renault 5. Ya me imagino a su mujer, tras 17 años soportando el secretismo de su marido, diciéndole: "¿Te tiras 17 años encerrado en el sótano y me dices ahora que has construido esta mierda de coche de hace 17 años? Joder Ken, ya podías haber construido un Reventón"