Bisutería de merengue

Con este conjunto de bisutería merengue podrás ir a los partidos de fútbol del Real Madrid para ver como ganan por goleada a sus contrincantes.

Los pendientes cuestan 35 euros, el anillo 15 euros y el collar 30 euros.

Ahora ya podrás ponerte de merengue hasta las orejas.

Relojes con corbatas

Que las corbatas tienen múltiples usos, ya lo sabíamos.

Yo he visto corbatas usadas a modo de cinturón, o atadas a la cabeza al estilo ninja (de hecho, esto último, en repetidas ocasiones coincidiendo con bodas, cenas corporativas o similares). Pero nunca había visto relojes cuya correa es una corbata.

Estos relojes se venden online, a través de la tienda Neves, por 58 euros. Y tendrás 3 modelos a elegir en función del nudo de corbata atado de la correa: The Windsor, The Pratt y The Persian.

¿Alguno se anima a llevar dos corbatas cuando vaya de traje?

 

Pendientes de tornillos

¿Alguna vez os han dicho que os falta un tornillo? Pues con estos pendientes, con forma de tornillo, os lo podrán decir con toda la razón del mundo en el caso de que perdáis alguno.

Son de plata y estan fabricados, a mano, en Rhode Island. Su precio es de 21 euros, y no incluyen el destornillador para ponérselos, aunque tampoco lo necesitarás.

Anillo-calavera-USB

Este es uno de esos artículos que lo tiene todo: es geek y friki a partes iguales. Y hasta tiene un especial puntillo hortera.

Sí, amigos, por fin alguien ha unido la calavera, el anillo y el USB (de 2GB) en una pieza de bisutería que no sólo podrán disfrutar siniestros y satánicos sino todos aquellos que necesitan que sus datos más preciados estén a salvo (creo que a poca gente se le ocurriría que en esta cosa hay una memoria).

Lo que no sé es por qué se me viene a la cabeza la imagen de una Lucrecia Borgia geek envenenando los ordenadores de sus enemigos con algún virus...

Anillo chupitero

Es una pena que no te dejen salir de los locales con la bebida en la mano a disfrutar de la brisa y las luces de la ciudad nocturna. Pero el ser humano es demasiado romántico para que una prohibición se interponga entre él y su vicio.

Así que una mente preclara ha pensado que ya era hora de que el urbanita con estilo tenga en sus manos un pequeño pero eficaz artículo para saludar con un brindis al dios callejero de la noche.

En efecto se trata de un vaso plegable... bueno... más bien de un anillo que dispone de un pequeño receptáculo para bebidas. Sólo hay que desplegar la joya, llenarla del líquido que prefiramos (lamentablemente en una pequeña dosis) y beber (o sorber poquito a poco para que dure más).

Una gran idea... y lo que es más. Un anillo de compromiso fantástico que parece decir "aunque parezca que no te quiero a tí más que a Jack Daniels". Igual me pillo uno para pedir a mi novia.

Luke: Yo... No puedo creer... Yoda: Ya, por eso has fallado.
Episodio V. El Imperio Contraataca, 1980
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