
Brock Davis es un tipo conocido por sus sombreros para plátanos, pero, indagando un poco, se le pueden encontrar joyas como la que nos atañe.
La Lata Vagina no es, como indica el título, una bebida isotónica. O por lo menos no tiene por qué serlo, ya que no lleva nada en su interior (aunque se puede intuir lo que va a llevar). Pero estoy seguro de que calma la sed. Algún tipo de sed, ya me entendéis.
No voy a negar que me provoca serias dudas existenciales: por una parte, cualquier cosa es preferible a una lata fría y cortante; uno siempre busca cierto grado de intimidad con todo lo que le rodea y, desde luego, una lata así es más amistosa y tiene más conversación que una lata de Sprite. Por otra, esos granos y la tirita me llevan a pensar que hay un terrible secreto detrás de todo esto. Y es uno de esos secretos que a uno no le generan la más mínima curiosidad, no sé si me explico.
Visto en Ufunk

De todos es conocido que los japoneses son un poco... cómo decirlo, raritos. Quizá por ello a Pepsi todos los años le da por sacar algún sabor raro, no sé si para reírse un poco del frikismo japo o para ver si da el pelotazo bueno y se hace un con trozo de mercado curioso con una bebida que no tiene competencia.

Una cuidada selección para geeks, frikis, nerds y gente cool de las noticias, inventos y gadgets más originales del planeta.


