
Una empresa coreana ha creado este bastón para invidentes. Podríamos llamarlo, en términos internáuticos, un bastón 2.0, ya que es sónico.
El bastón incorpora un sensor supersónico que es capaz de detectar obstáculos situados a 2 metros, en un rango de 25 grados horizontales y 50 grados en vertical. Eso si, los objetos u obstáculos deben de tener un tamaño superior a 3 centímetros, lo cual, es más que suficiente.

Cuando detecta un obstáculo, el bastón empieza a vibrar. Conforme más cerca está, más intenso que éste vibrará. Y, por si esto era poco, dispone de un sensor de color capaz de distinguir colores, avisando al invidente del color de lo que tiene delante.
Si ya le ponen una vocecita que diga: "cuidado pisha, que tienes un perro negro delante. ¿Nos vamos al bar a tomarnos unas cañas?", lo bordan.
Estos bastones son el último grito en los insersos y en los hogares de los jubilados.

Todas las cachavas pertenecen a la colección Mobility de Sounds Butter. Se que no son nada nuevo, ya que la colección es del 2006, pero me han resultado curiosas. Son garrotes a los que le han añadido distintos componentes de una bicicleta, desde un timbre hasta un retrovisor, pasando por el soporte para el botellín de agua.
De esta manera, cada abuelo podrá tener su cachava adaptada a cada situación: salir a pasear por el monte con el botellín de agua, o por la peligrosa ciudad con su sonora bocina, o tal vez a echar carreras por los jardines del inserso con el bastón-retrovisor.

Lo confieso: el verano no me hace demasiada gracia. Cuando viene el calor las piernas me pesan, me duelen muchísimo y apenas me puedo mover, vamos, que cualquier Julio de estos me véis andando con un bastón. Sin embargo reconozco que esta estación tiene sus cosas buenas: la piscina, el monte, el mar, los ríos...
Supongo que para personas como yo (y también para mayores aficionados a la pesca, ¿por qué no?) se ha fabricado este bastón que, además, es una caña de pescar. Así, cuando te apetezca echar el anzuelo pero te cueste caminar, sólo tendrás que cargar con una cosa: así llegas al río, te sientas, le das la vuelta a la garrota... ¡Y hala... a pescar barbos!
De verdad, no sé si regalárselo a mi abuelo o comprarme yo uno.
Visto en Nerd Approved

Señoras y señores, ¿su obsesión más reseñable es la de ir elegante?, ¿su vicio más inconfesable es el de curiosear y mirar? Entonces tenemos lo que buscan: un bastón convertible en telescopio.
Esta pieza de artesanía, como pueden advertir, tiene en su empuñadura una bonita y atractiva pieza de óptica para que no pierdan detalle de las carreras de caballos, del teatro o de esa parte anatómica del vecino o vecina que les pone la sangre en punto de lujuriosa ebulllición y que se no atreven a mirar fijamente y de cerca por miedo al "qué dirán" o a una bofetada.
Por supuesto esta maravilla tiene un precio (si fuese gratis este bastón no tendría categoría), así que si están dispuestos a pagar algo más de 57 Euros podrán convertirse en la envidia de su grupo o vecindad, además del más socorrido especialista en cotilletos de la calle.
Toda una herramienta de prestigio, sí señores.
Visto en Coolest Gadgets

Una selección para geeks, frikis, nerds y gente cool en general de las noticias, inventos y gadgets más originales del planeta.

